Gira 2019


Tiempos complicados para la música.

El auge imparable de lo digital y las posibilidades de interconectarnos en múltiples niveles, dan una hoja de resultados compleja, donde virtud y defecto, se entremezclan.

Atrás quedaron aquellos tiempos donde podía aprovecharse un viaje a Londres para venirse cargado con algunos vinilos de esos, que por estos lares, tardarían meses en llegar a las tiendas. Las radios constituyeron un soporte fundamental a la difusión de ciertas músicas, que desde el anonimato, fueron escalando puestos en los gustos de un público ávido de emociones nuevas.

El tiempo tenía sus tiempos. Hoy el tiempo es una dimensión que haciendo honor a su representante mitológico: el Dios Kronos-Saturno, devora a sus hijos, cada vez a mayor velocidad.

Los fenómenos de masas vinculados a la expresión musical, son como esas bandadas de aves, que arremolinadas en su vuelo, describen sucesivas formas en cuestión de segundos. La música llega a cualquier rincón del planeta, casi al mismo tiempo en que se está produciendo, mientras que la capacidad de escuchar, de percibir, de crear un evento significativo entre emisor y receptor, se disuelve a la velocidad del rayo.

En la función que nos ocupa: crear un ambiente festivo que dé lugar a experiencias compartidas con un alcance significativo –más allá de lo inmediato–. Las canciones son el hilo conductor y los músicos, los alquimistas que oficiamos de intermediarios entre la idea y la emoción, entre el acorde y los efectos químicos que provoca.

Claro que a una noche de verbena, tampoco hay que pedirle demasiado… podría ser el argumento. Y en función de las aspiraciones de cada cuál, servirían cuatro ritmos machacones y una sucesión armónica fácilmente reconocible. En esos territorios nos movemos, al igual que en el de avezados oyentes, que sin pretender, tampoco, que una verbena sea un espectáculo para melómanos, puedan disfrutar de una oferta que se eleve por encima de lo previsible. Esa es seña de identidad de Bazter y bajo esa premisa, estamos preparando un nuevo año de verbeneo.

¡Felices Fiestas, Amigos Bazterianos!